Mi Libertad

No pida yo nunca estar libre de peligros,
Sino denuedo para afrontarlos.
No quiera yo que se apaguen mis dolores,
Sino que sepa dominarlos mi corazón.

No busque yo amigos por el campo de batalla de la vida,
Sino mas fuerza en mí.
No anhele yo, con afán temeroso, ser salvado,
sino la esperanza de conquistar, paciente, mi libertad.

¡No, no!
¡No sea yo tan cobarde, Señor!

¡Mi libertad!
No sea yo tan cobarde señor,
de querer tu misericordia en mi triunfo.
Yo suelo ver tu mano apretada en mi fracaso,
¡Tomo paciencia voy a conquistar!